Dónde comenzar con la evaluación de riesgos de la cadena de suministro

Evaluar los riesgos en tu cadena de suministro puede parecer una tarea abrumadora. Pero llevado a cabo en etapas y utilizando información de buena calidad, es posible identificar problemas y enfocarse en los más serios para las actividades de seguimiento, ya sea a través de auditorías específicas, apoyo a proveedores o evaluaciones de impacto de derechos humanos más profundas.

Ninguna empresa quiere utilizar fábricas que contaminan los suministros de agua locales, o quiere que sus productos sean fabricados por trabajadores sujetos a malas condiciones laborales. Sin embargo, en las complejas y cambiantes cadenas de suministro de hoy, estos problemas pueden ser demasiado reales. Esto presenta no solo riesgos para la reputación, sino, cada vez más, peligros regulatorios. Por ejemplo, el gobierno de Estados Unidos ha comenzado a bloquear las importaciones de productos que considera producidos mediante trabajo forzoso.

Entonces, ¿cómo pueden las empresas identificar los riesgos que enfrentan en cadenas de suministro complicadas y extendidas? Visitar a todos los proveedores es una opción poco realista y la auditoría de terceros es más efectiva cuando los auditores saben qué problemas deben buscar con especial atención.

Un enfoque estructurado para la evaluación de riesgos de la cadena de suministro ayuda a una empresa a identificar los riesgos, priorizar los más graves y concentrar los recursos en reducirlos y prevenirlos. La Guía de Sedex para la Evaluación de Riesgos en Cadenas de Abastecimiento establece un enfoque de este tipo, complementado con la herramienta de evaluación de riesgos, Radar, de Sedex.

¿Cuál es el primer desafío?

El desafío inicial es que los riesgos adoptan muchas formas y varían de un país a otro y de un sector a otro. Por ejemplo, una fábrica de productos electrónicos en Tailandia que utiliza mano de obra migrante de Myanmar tendrá un perfil de riesgo muy diferente al de una planta química en Suiza.

Un enfoque paso a paso que analice los diversos factores que impulsan el riesgo (país, sector, tipos de trabajadores, procesos de fabricación) puede ayudar a dar sentido a los muchos problemas potenciales en cientos de proveedores.

Las etapas clave de la evaluación de riesgos

Etapa 1: Mapeo de su cadena de suministro

La primera etapa consiste en crear una imagen de dónde se encuentran los proveedores y qué hacen: un mapa de la cadena de suministro. Esto debe ser por nivel de proveedor y donde operan. También debe incluir a los contratistas subcontratados y a los proveedores de mano de obra, ya que estos pueden ser la fuente de problemas de alto riesgo.

Si bien esto debe ser lo más completo posible, no es necesario tener una imagen completa antes de tomar los siguientes pasos para comprender los riesgos presentes. La información del proveedor se puede almacenar en una única plataforma de datos, como la plataforma Sedex, para agregarla a lo largo de los años.

Etapa 2: Reconocimiento de factores de riesgo de alto nivel

El siguiente paso es observar los factores contextuales o de alto nivel que contribuyen a los niveles de riesgo en ciertos países o sectores. A nivel de país, los factores de riesgo pueden incluir sistemas legales deficientes, discriminación endémica contra ciertos grupos y altos niveles de pobreza o corrupción. También puede haber factores regionales como problemas de seguridad o proximidad a los corredores migratorios. Dentro de los diferentes sectores, los riesgos pueden estar relacionados con la forma en que se utiliza la tierra o con la intensidad energética, o los tipos de trabajadores empleados habitualmente (por ejemplo, estacional, predominantemente mujeres, no calificado).

La información sobre estos factores de riesgo está disponible en una variedad de fuentes, como agencias de la ONU o agencias de investigación especializadas. La herramienta Radar de Sedex reúne muchas de estas fuentes de datos para proporcionar puntuaciones de riesgo sectoriales y nacionales contextuales que luego se pueden aplicar en toda la cadena de abastecimiento.

Etapa 3: Comprensión de los perfiles de riesgo de proveedores específicos

El siguiente paso es profundizar para comprender más sobre el perfil de riesgo específico de cada proveedor. Por ejemplo, si bien un proveedor puede considerarse de alto riesgo debido a factores de riesgo contextuales que indican la existencia de trabajadores migrantes vulnerables en su país y sector en particular, en la práctica, el proveedor en cuestión puede, de hecho, no emplear a ningún trabajador migrante en absoluto, o puede tener procesos sólidos de contratación y apoyo a los trabajadores migrantes. Por lo tanto, es importante comprender más sobre la fuerza laboral del proveedor, sus patrones de producción y su ubicación y prácticas específicas.

La información sobre la situación del proveedor puede estar disponible en varias fuentes. Estos podrían incluir auditorías previas, información del SAQ de Sedex, otros datos recopilados directamente del proveedor, comentarios directamente de los trabajadores o comentarios de colegas que han visitado al proveedor.

Etapa 4: Priorización de riesgos

Ninguna empresa tiene recursos ilimitados. Priorizar los riesgos es importante para identificar los impactos potenciales más graves sobre los sujetos de derechos y también para utilizar los recursos de la manera más eficaz.

Los pasos anteriores probablemente producirán una larga lista de proveedores y asuntos potencialmente problemáticos. Es vital centrarse en los más graves para abordarlos primero.

 

Los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos (PRNU) sugieren que la priorización debe basarse en la “prominencia”, un concepto que clasifica los riesgos según su gravedad. Esto implica pensar en cuestiones como:

  • Qué tan grave o grave sería el impacto en una comunidad o individuo afectado
  • Qué tan generalizado sería el impacto (o cuántas personas se verían afectadas)
  • Qué tan difícil sería corregirlo o si el impacto se puede revertir
  • Qué probabilidad hay de que se produzca el problema

El uso de una herramienta como Radar, que produce una puntuación por tipo de riesgo, producirá una clasificación de riesgos que puede ser suficiente como base para determinar la prioridad. Esta puede ser una forma eficiente en el uso de recursos para llegar a una evaluación de riesgos.

Siguiente paso: abordar estos riesgos

Por supuesto, la evaluación de riesgos no es un fin en sí misma. El propósito es detectar problemas y tomar medidas para solucionarlos. Analizar las “causas fundamentales” del problema proporciona información valiosa sobre las posibles formas de abordarlo. Algunas de estas causas pueden estar dentro de las posibilidades de una marca para solucionarlas, pero otras pueden requerir un enfoque conjunto basado en la colaboración con otras marcas, gobiernos, comunidades afectadas y trabajadores.

Obtener más información sobre cómo evaluar el riesgo con Radar